Gogoog no nació de un plan de negocio, sino de una libreta con medidas anotadas. Estos son los momentos que marcaron el rumbo del catálogo.
2019
Empezamos midiendo armarios de pisos de 55 metros cuadrados en Las Covarrubias y alrededores. De ahí salió una lista de cacerolas y cajas que cabían de verdad en un estante de 40 cm de fondo.
2021
Dejamos de recomendar por intuición. Cada producto pasó a llevar diámetro, altura, litros y tipo de fondo. Las comparativas de acero frente a aluminio y de plástico libre de BPA frente a polipropileno estándar se volvieron el centro del catálogo.
2023
Reorganizamos todo en cuatro bloques: cocinar, ordenar, limpiar y guardar. Así se entiende mejor qué falta en una casa que se equipa desde cero y qué se puede sustituir sin cambiar el resto.
2024
Publicamos las primeras listas pensadas para cocinas de menos de 6 m², con alternativas económicas y versiones más duraderas en la misma ficha. La idea: que puedas decidir según el espacio real, no según la foto.
Hoy
Añadimos piezas cada mes, pero solo si aguantan el uso diario y se limpian sin complicaciones. Si un producto exige un cuidado que no compensa en un piso pequeño, no entra.
Gogoog no nació de un plan de negocio, sino de una mudanza a un piso de 48 metros cuadrados donde la cocina tenía dos fogones y un armario bajo. Cada etapa que contamos abajo responde a algo que aprendimos midiendo, devolviendo o reparando producto real.
Listas propias
Antes de publicar nada, hicimos una lista de lo que cabía en un armario de 60 cm de fondo: cacerolas de 18 y 20 cm, dos cajas apilables y un escurridor plegable. Esa lista se convirtió en el primer borrador del catálogo y en la razón por la que cada ficha incluye medidas exteriores, no solo capacidad.
Criterios de selección
Probamos utensilios con recubrimientos antiadherentes baratos y comprobamos que a los pocos meses perdían propiedades. Desde entonces filtramos por facilidad de limpieza y durabilidad: acero con fondo difusor, plásticos libres de BPA, cerdas de nailon que aguantan el detergente diario. Si una pieza exige un cuidado desproporcionado para su uso, no entra.
Organización por tareas
Al principio agrupábamos todo por tipo de producto y la gente se perdía. Lo cambiamos a cuatro bloques: cocinar, ordenar, limpiar y guardar. Así, quien busca cajas apilables para la despensa no tiene que leer fichas de cacerolas, y quien compara tablas de corte ve solo tablas de corte.
Revisiones mensuales
Añadimos novedades con criterios de durabilidad y limpieza, no por tendencia. Cuando un fabricante cambia el material de un producto que ya teníamos publicado, lo verificamos y actualizamos la ficha o la retiramos. También mantenemos listas por presupuesto y por metro cuadrado para quien equipa una casa desde cero.
Seguimos escribiendo las fichas como si las leyera alguien con una cinta métrica en la mano. Medidas reales, materiales concretos, límites de uso y alternativas económicas frente a versiones más duraderas. Si un producto no encaja en un piso pequeño, lo decimos.
Antes de publicar una ficha, medimos la pieza, la colocamos en una encimera de 60 cm y comprobamos si realmente se apila, se cuelga o cabe en un armario bajo. Estas son algunas de las que han pasado la prueba y siguen en el catálogo.
Acero con fondo difusor para inducción y gas. Se guardan una dentro de otra y liberan medio estante.
Cuatro tamaños con tapa y asa frontal. Plástico libre de BPA, hasta 4 kg por caja.
Mango de 28 cm con gancho para colgar en la puerta del fregadero. Recambios por separado.